Plateada al Horno

Tenía un desafío personal, hacer una plateada que mereciera la memoria de mi padre, a mi saber el rey de las plateadas. La plateada es chúcara, es grosera y te trata mal... si no sabes tratarla. Pero me tenía fé... tanta fé me tenía que videé todo para la posteridad, invitamos a unos amigos argentinos y me preparé a servirles la mejor plateada...

La receta según sigue, pero el video es más claro que cien palabras...

Una plateada, no muy señorita, grande, caderuda, con mucha grasa, esa grasa bonita...

Cebolla, sal gruesa, limón y leche entera.

Como ven, simpleza de ingredientes para un sabor supremo.

Se limpia una sola cara, aquella que tiene esa grasa más pegada. La otra grasa como capa esponja se deja, aunque la tía pituca diga que hace mal pal colesterol.

Se golpea, ojalá de a varios hasta que se sienta que cedió...

Se baña con media taza de limón... se le dicen cosas bellas, de reconciliación y se pone con una cama de cebollas, para llorar juntos... sal! sal por todas partes, gruesa, con alevosía y premeditación... que quede la sal lijando la mano.

Otra cosa es el fuego... fuego al máximo y cuando el horno esté caliente, meter la plateada, manetener el máximo 15 minutos... bajar a 150grados mientras puedes sacar y mirar si tiene agua de la cebolla, sino ayudar a la cebolla con un poco de agua, que rodee la plateada.

Revisar cada 30 minutos, si pierde agua agregar, pero sospecho que si no fuiste tímido con la cebolla andará bien..

A las 2 horas agregar leche sobre la plateada, con ganas, casi una taza entera... cubre toda la plateada, y al horno una hora más.

Sacar, ver si está blanda y servir...

VIDEO:

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